Elegí la causa de los niños

02.01.20

Sara Sáenz nos cuenta cómo su encuentro con un niño apadrinado en Cusco transformó su perspectiva de vida. Con él descubrió un mundo hasta entonces desconocido.

La primera vez que hablé con un niño apadrinado por World Vision, lo hice en las alturas de Cusco en los Andes del Perú. Fui a conocer la experiencia de animación a la lectura en una comunidad, en la que World Vision trabajó con los maestros, con los niños y con la implementación de “ludotecas”, donde los niños podían acceder a cuentos y juguetes que no tenían en sus hogares.


Yo venía de trabajar del mundo corporativo, en temas de comunicación institucional. Era la primera vez que iba a entrevistar a un niño. Recuerdo claramente cómo mi pequeño entrevistado fue poco a poco mostrándome un mundo que yo desconocía. Llegaba rápido al colegio, “solo” corría una hora. Los días que desayunaba, lo hacía con un poco de patatas. En la tardes, tenía que cuidar a su hermanito porque su mamá iba al campo con los animales. Y a veces se quedaba toda la tarde cuidándolo. Y era feliz porque en la ludoteca de su colegio tenía cuentos para leer y compartir con su hermanito.


Ese momento cambió mi vida. Pasé de ser una joven profesional a ser una persona con causa. Elegí la causa de los niños. Y Dios me permitió vivir esta experiencia por medio de World Vision.


Estuve colaborando con World Vision Perú más de ocho años, contribuyendo desde el área de comunicaciones y luego en petición de fondos. Disfrutaba especialmente mis visitas a terreno, donde podría constatar como los niños, familias y comunidades se habían transformado. 

Es hermoso ver cómo una familia ha eliminado patrones de violencia, cómo se ha mejorado la comprensión lectora, cómo se ha eliminado la desnutrición crónica y comprobar la manera en la que las autoridades se involucran y priorizan los temas de la niñez. Resulta esperanzador ver que los niños y adolescentes organizados llevan sus propuestas al más alto nivel de gobierno, que los adolescentes y jóvenes tienen proyectos y planes de vida, y que los niños apadrinados y sus familias reciben a los padrinos y madrinas el familiar más querido.

Ahora me encuentro en España porque decidí seguir formándome y seguir contribuyendo a la causa por la niñez. Estudio un Máster en Marketing y un Postgrado en Fundraising en la Universidad de Barcelona y también soy voluntaria con World Vision España.


Te animo a que tú también elijas la causa por los niños. ¡Puede cambiar tu vida!

Para más información llama al 900 90 20 22 o escribe a atencionaldonante@wvi.org

Tags: voluntariado niños pobreza transformación fundraising