Hola, soy Nyabol

Vivo en Kakuma, un campo de refugiados en Kenya

Socio emergencia del coronavirus

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Con 4 € al mes nos ayudas ante emergencias como la COVID-19

Desde el 12 de marzo, día en que la Organización Mundial de la Salud declaró el brote de COVID-19 como una pandemia mundial, por primera vez en la historia de la organización, World Vision declaró una Respuesta Global ante una emergencia sanitaria.

Los especialistas en salud de World Vision advierten de que el impacto de la COVID-19 podría no tener precedentes en países y contextos vulnerables

Niños cuyas familias y seres queridos ya están luchando contra la tuberculosis, la neumonía, la malaria, el VIH y el sida, y altas tasas de desnutrición. Personas que viven donde las instalaciones de salud están mal equipadas, carecen de instalaciones de aislamiento y cuidados intensivos y equipos respiratorios. Millones de refugiados y personas desplazadas que viven en grandes áreas superpobladas, a menudo poco higiénicas, con acceso limitado a la atención médica. Nuestra peor pesadilla es que este virus se arraigue en estas condiciones.

Cuando los niños que viven en países más pobres pierden seres queridos, se vuelven mucho más vulnerables. Los menores no acompañados se ven obligados a trabajar para sobrevivir; ver a sus familias hundirse en la pobreza; o sufrir aislamiento y daño psicológico.

Gracias a nuestra presencia en el terreno y a los centros de suministros ubicados estratégicamente, nuestra organización tiene una posición sólida para responder de manera rápida y eficiente en algunos de los contextos más frágiles del mundo, incluidos Afganistán, Bangladesh, Brasil, China, Haití, República Democrática del Congo, India, Indonesia, Iraq, Kenia, Líbano, Mongolia, Filipinas, Senegal, Sudáfrica, Siria y Tailandia.

World Vision no solo está respondiendo a la necesidad de artículos de protección e higiene, como el reparto de máscaras, guantes, pulsímetros, así como otros materiales médicos, sino que también está apoyando las necesidades no sanitarias de los niños, ofreciendo apoyo psicosocial y preparación ante un brote epidémico. Es fundamental el trabajo en colaboración con las autoridades locales, hospitales, instituciones académicas y socios locales, priorizando las necesidades de los niños (incluidos los niños apadrinados), sus familias y sus comunidades. El objetivo principal es transmitir mensajes de saneamiento e higiene que se centran en el lavado de manos, precauciones de aislamiento y los síntomas a tener en cuenta para la detección precoz.